Hasta hace nada servidor creía que Doom era el videojuego más portado de la historia, con versiones tan desquiciantes como la de una impresora o una calculadora, sin embargo el clásico Quake acaba de subir la apuesta  convirtiéndose en un shooter para osciloscopios. Pekka Väänänen, el autor de semejante proeza, ha logrado reproducir la tridimensionalidad de un FPS en los circuitos de un Hitachi V-422, obteniendo como resultado lo que veréis al final de este párrafo. Lo cierto es que tiene que dar un mareo considerable pasarse más de quince minutos jugando a esto, pero es el precio que tendremos que pagar por romper la barrera de Matrix. Posiblemente nunca llegue a probar esta versión de Quake, y ni falta que me hace, porque con su mera existencia ya es motivo suficiente como para darle diez puntos más a ID Software en el ranking de estudios legendarios.

Sobre El Autor

Cocreador y exredactor de la revista Fase Extra Magazine. Antiguo administrador del blog Fase Extra. Fotógrafo, editor de vídeo, cortometrajista y buscador pasivo de oro. Disfrutando de los videojuegos desde la época de Amstrad CPC hasta la de Xbox One, y vuelta atrás. Defensor de Alone in the Dark (2008) y otras causas perdidas. Una vez tuve tiempo libre.