La cultura de los salones recreativos sigue más viva que nunca, y al creciente número de jugadores que están construyendo su propia máquina en casa hay que sumarles aquellos que instalan MAME en cualquier ordenador que tengan a mano. Pero no basta con disfrutar de los clásicos en el anonimato de nuestra casa, también hay que dejarle claro al mundo que somos de la generación del arcade, de las monedas de 25 pesetas, de las carreras hacia el tío del cambio antes de que terminara la cuenta atrás del continue y de los corrillos alrededor del juego estrella. Gracias a este reloj digital de muñeca, confeccionado con un botón de los míticos muebles, subirás de nivel. A partir de ahora los jugadores se inclinarán a tu paso, las chicas te mirarán lascivamente y los dependientes te harán descuento en cada compra. Cuidado, la broma te saldrá por 59,99 dólares, pero ese desembolso merecerá la pena solo por el placer que te producirá mirar a la gente por encima del hombro.