Al final el crowdfunding no solo se ha convertido en un modelo de financiación para los pequeños estudios indie, sino también en el patio de recreo de los autores más prestigiosos del sector, un lugar donde sacar adelante aquellas locuras en las que ninguna productora estaría dispuesta a invertir ni un céntimo. Llamémoslo ramalazo de artista consagrado, pero el caso es que Ron Gilbert, amado creador de Monkey Island, también ha sucumbido a la excentricidad de publicar en Kickstarter uno de esos juegos imposibles de rentabilizar, a menos que use el comodín de la nostalgia, tal y como ha hecho. Thimbleweed Park es una aventura gráfica que nos devuelve a los tiempos del Maniac Mansion, una época en la que el tamaño de los píxeles se contaba por centímetros y en el que se podían memorizar todos los colores que conformaban la paleta. En definitiva, un sencillo point and click con la esencia de la primera LucasArts pero con alguna ligera mejora, casi imperceptible para el jugador estándar. De momento parece que la propuesta está gustando porque de los 375.000 dólares que piden Ron Gilbert y Gary Winnick, creadores del Maniac Mansion original y cabezas visibles de este nuevo proyecto, ya llevan recaudados más de 125.000 en tan solo un día. Creo que ha quedado suficientemente claro que 1987 se volverá a poner de moda el año que viene.