Ha sido un palo bien gordo escuchar que Blizzard cancelaba su proyecto Titan, la verdad. A World of Warcraft comienzan a salirle competidores de peso y el estudio necesitaba dar un giro para no perder el status que se ha ganado a golpe de éxito, pero tirar por la borda varios años de desarrollo no es precisamente el mejor camino a seguir. Hacía falta presentar juegos nuevos para no dar la impresión de haber perdido el tiempo y es lo que se ha hecho en la BlizzCon, aunque también era el momento ideal para presentar el esperado tercer, y último, capítulo de StarCraft II antes de que la comunidad de jugadores se pusiera nerviosa.

Legacy of the Void será el nombre del episodio final de esta curiosa trilogía que dedica un título a cada raza disponible y que, lejos de ser un mero cierre argumental, se convertirá en la versión definitiva de uno de los mejores RTS de la historia. La primera novedad la encontraremos nada más introducir el DVD ya que estamos ante un juego independiente que no requerirá tener los dos StarCraft anteriores para funcionar. Una forma de dar a conocer a todo el mundo la evolución definitiva de esta obra que lleva publicándose desde el año 2010. No obstante, el golpe en la mesa lo dan unos modos de juego nuevos que tratan de apuntalar a la franquicia como referente del mundo de los eSports. En Archon varios jugadores tendrán que colaborar entre sí para manejar un solo ejército, y con Comandantes Aliados se potencia la competitividad gracias a diversas misiones online predefinidas en las que podremos ir subiendo de nivel. Por desgracia, los fans tendrán que seguir esperando sentados a su llegada porque Legacy of the Void todavía no tiene fecha de lanzamiento oficial. Eso sí, el hype está más que grantizado.

Sobre El Autor

Cocreador y exredactor de la revista Fase Extra Magazine. Antiguo administrador del blog Fase Extra. Fotógrafo, editor de vídeo, cortometrajista y buscador pasivo de oro. Disfrutando de los videojuegos desde la época de Amstrad CPC hasta la de Xbox One, y vuelta atrás. Defensor de Alone in the Dark (2008) y otras causas perdidas. Una vez tuve tiempo libre.