Antes de que los salones arcade perdieran su posición de privilegio debido al auge de las videoconsolas, convirtiéndose en simples fuegos de artificio de diez minutos de duración la partida, hubo un tiempo en el que las recreativas eran las verdaderas estrellas de la industria. Cada conversión a sobremesa de uno de estos juegos era tratado como el lanzamiento de un triple A y, a pesar de las limitaciones gráficas, todos querían tener uno de estos títulos en su casa a cualquier precio. Nombres como Double Dragon, Asteroids o Sunset Riders cotizaban al alza y en el género de las carreras de coches no había nada que le hiciera sombra a Super Sprint y Super Off Road. Ambas máquinas contaban con tres volantes para las partidas con los amigos, unos circuitos sumamente enrevesados y unas reglas más simples que un botón. Del primero siempre recordaremos los tremendos volantazos que daban los jugadores más experimentados cuando tomaban una curva cerrada -freno, ¿qué es eso?-, mientras que el segundo se trataba de una versión mucho más refinada y competitiva en la que la orografía del terreno y el uso de los nitros eran los verdaderos jueces de la carrera. Veintiséis años más tarde todo se ha complicado, convirtiendo el género en una lucha por ver quién hace el simulador más preciso, dejando a un lado el placer de las partidas cortas y la simplicidad de manejo.

[image-comparator left="https://farm9.staticflickr.com/8566/16438714327_fecbbd4bd5_z.jpg" right="https://farm9.staticflickr.com/8644/16459835789_8dea1968a4_z.jpg" width="50%" classes=""][/image-comparator][image-comparator left="https://farm9.staticflickr.com/8602/16438714297_6295bd5017_z.jpg" right="https://farm9.staticflickr.com/8629/16459835749_cb967be496_z.jpg" width="50%" classes=""][/image-comparator]

Al margen de los sempiternos Gran Turismo, Forza Motorsport y Need for Speed, pocas propuestas más encontramos en consola, y mucho menos en terreno de Nintendo, en donde Wii U solo puede sacar pecho con Mario Kart. La falta de alternativas se puede mitigar con los lanzamientos indie, entre los que podemos encontrar un interesante juego de la compañía EnjoyUp Games que nos traerá gratos recuerdos a los jugadores veteranos. Rock 'N Racing Off Road es un título de carreras arcade de perspectiva cenital en el que cuatro vehículos todoterreno competirán en diversos circuitos plagados de obstáculos. A estas alturas a nadie se le escapa las innumerables similitudes con el clásico Super Off Road de los salones recreativos: mismo punto de vista, mismo control, mismo diseño... sin embargo, esta obra española no aspira a ser un simple lavado de cara de la original.

Rock N Racing 03

Los cambios efectuados al control y al feeling de los propios coches se pueden notar rápidamente si uno ha jugado bastantes horas al Super Off Road de los 90. Mientras que en los noventa los choques contra el escenario nos convertían en poco menos que una pelota de pinball, aquí cada colisión nos hace perder una considerable cantidad de velocidad y corremos el riesgo de quedar atascados en una esquina o cruzados en mitad de la pista. Este no es un tema baladí porque el aumento de dificultad es notable, sin olvidar la endemoniada física que pone a prueba nuestros nervios, y cada fallo que cometamos puede ser letal aunque todavía estemos en la primera vuelta. Es sorprendente decir esto del sucesor espiritual de un juego retro, pero Rock 'N Racing Off Road es aún más arcade que el original. Se han borrado de un plumazo los nitros, los puntos de mejora y los perfiles de guardado. Aquí solo eligiremos un campeonato, competiremos de igual a igual en cuatro carreras contra tres pilotos y fin de la partida. Sin complicaciones, sin bonus extra y sin más incentivo para rejugarlo que la de desbloquear todos los circuitos/vehículos y superar nuestra mejor marca. Dicho así parece un juego de "usar y tirar", pero no os podéis imaginar lo exigentes que son las carreras cuando nuestros rivales corren a la misma velocidad que nosotros.

La banda sonora invisible

De todos los elementos que hicieron de Super Off Road un clásico de las recreativas posiblemente su apartado sonoro sea el que más ha pasado desapercibido. En aquel tiempo muy pocas máquinas tenían el poder suficiente como para superar en decibelios a la turba enfurecida que se agolpaba dentro de los salones, pero en la comodidad de nuestra casa la banda sonora es una parte importante de la experiencia jugable. Es por eso que todas las canciones de Rock 'N Racing Off Road tienen su importancia en el conjunto, hasta el punto de ser incluso mejores que las de su antecesor. Si queréis conocer más del proceso creativo de su responsable entonces no deberías dejar pasar la oportunidad de echarle un vistazo a este magnífico post mortem sonoro de Zehn Games.

De  todas formas, como buen arcade que se precie, el tarro de las esencias se destapa con el multijugador a cinco bandas. Mismas reglas y misma estructura para unas carreras intensas a más no poder en las que la única concesión que se nos hace es poder elegir el tipo de vehículo, cambiando con ello su respuesta en la pista. A partir de aquí ya entramos en terreno conocido: piques llevados al límite, maniobras que rozan la ilegalidad, corredores con el coche trompeado, errores, más errores, alegrías, lloros y revanchas. Rock 'N Racing Off Road nos trae de vuelta aquellas gloriosas competiciones offline con los amigos reunidos alrededor de una recreativa y las monedas acumuladas en el cenicero. ¿EnjoyUp Game ha cumplido con lo esperable? Por supuesto. ¿Podría haberlo hecho mejor? También.

Aunque solo sea por la perspectiva que nos otorga el tiempo y los avances en materia jugable, el título de Wii U debería haber sido mucho más ambicioso. No basta con alcanzar el listón de un máquina de hace veintiséis años, hace falta mejorar la fórmula original, potenciarla, ampliarla. El añadido del juego off-TV es casi un extra obligado en toda obra que se publique en la sobremesa de Nintendo, pero incluso aquí se cumple con un aprobado raspado, y fin de la historia. Al ser una simple reproducción de la misma imagen que vemos en televisión, la pantalla del Wii Gamepad no nos permite ver con precisión los detalles gráficos del vehículo, ocasionando más de una vez, sobre todo cuando se forman melees, que no sepamos si tenemos el coche orientado en la dirección correcta. Esta falta de ambición hace que nos quede un sabor amargo al final. Por un lado se ha logrado resucitar con éxito a un gran clásico de los salones arcades, pero por otro la experiencia se nos antoja corta, además de que depende mucho de que tengamos a otros cuatro amigos que nos permitan exprimir el juego como se merece. Aun así, Rock 'N Racing Off Road merece la pena aunque solo sea por el factor nostalgia, sin olvidarnos de que es uno de esos pocos títulos que entiende perfectamente lo que tiene que ser un party game, al margen de los juegos de tablero.

 

 

Rock 'N Racing Off Road: lucha en el barro
Rock 'N Racing Off Road concentra en sus carreras toda la emoción de las partidas de los salones arcades, convirtiéndose en el mejor representante de aquella época. Sin embargo, el experimento se nos antoja corto y debería haberse ampliado la fórmula original.
FICHA TÉCNICA
  • Desarrolladora: EnjoyUp Games
  • Distribuidora: EnjoyUp Games
  • Plataforma: Wii U
  • Jugadores: 1-5
  • PEGI: +3
  • PVP: 4,99 €
3.0Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votos)

Sobre El Autor

Big Boss

Cocreador y exredactor de la revista Fase Extra Magazine. Antiguo administrador del blog Fase Extra. Fotógrafo, editor de vídeo, cortometrajista y buscador pasivo de oro. Disfrutando de los videojuegos desde la época de Amstrad CPC hasta la de Xbox One, y vuelta atrás. Defensor de Alone in the Dark (2008) y otras causas perdidas. Una vez tuve tiempo libre.