Desde que NetherRealm Studios fue adquirido por Warner Bros el estudio de Ed Boon no ha parado de encadenar proyectos, bien con su franquicia estrella Mortal Kombat, o adaptando los personajes de DC al género que mejor conocen. Como el año pasado tocó ración de fatalities esta vez vuelven al mundo de los superhéroes con la secuela de Injustice, un muy notable juego de lucha que recopiló excelentes críticas tanto por los fans de los cómics como por los amantes de los fighting games. En esta ocasión se repite el esquema en 2D y se añade un curioso sistema de personalización en el que podremos equipar a nuestros luchadores con exóticas armaduras. Lo bueno de esto es que veremos más de un guiño a las diferentes épocas de Batman, Superman, Blue Beetle, Wonder Woman y compañía, pero siento un pequeño escalofrío cada vez que pienso que esto puede ser una puerta hacia una tienda de micropagos o que a los diseñadores se les vaya la mano con el LSD. De todas formas, si me dan diseños ochenteros de mis héroes favoritos, yo lo apruebo sin dudarlo.

Obviamente, la otra gran novedad de Injustice 2 tiene que ver con su plantes de personajes. Qué sería de un juego de lucha si no renovara periódicamente su roster titular. Todavía faltan muchas incógnitas por despejar hasta que se lance oficialmente el videojuego pero de momento NetherRealm Studios se ha movido inteligentemente añadiendo al equipo a Harley Quinn y a Deadshot, dos villanos ultraconocidos que actualmente están de moda por, oh, sorpresa, el estreno de la película del Escuadrón Suicida. Bien jugado, Ed, bien jugado. Ahora a ver quién más se une a la fiesta junto con los clásicos imprescindibles (Joker, Flash, Aquaman...).

Sobre El Autor

Big Boss

Cocreador y exredactor de la revista Fase Extra Magazine. Antiguo administrador del blog Fase Extra. Fotógrafo, editor de vídeo, cortometrajista y buscador pasivo de oro. Disfrutando de los videojuegos desde la época de Amstrad CPC hasta la de Xbox One, y vuelta atrás. Defensor de Alone in the Dark (2008) y otras causas perdidas. Una vez tuve tiempo libre.