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A pesar de que muchos de nosotros invertimos incontables horas delante del ordenador para jugar a nuestros títulos favoritos lo cierto es que el porcentaje de usuarios que usan el teclado y el ratón que venía por defecto con el PC sigue siendo muy alto. En el mercado de los periféricos hay cientos de artículos pensados para sentirnos más cómodos delante del monitor y aun así pocos, o al menos no tantos como deberían, se decantan por una opción más adecuada a sus gustos. Quizá sea porque aún no valoramos lo suficiente las diferencias entre un producto genérico y otro gaming, o puede que al no haber probado ninguna otra alternativa se nos haga difícil desembolsar ese dinero extra. Si vosotros os veis reflejados en uno de estos ejemplos, o en ambos, creo que deberíais tomar buena nota de las posibilidades que ofrece la combinación del teclado Deathstalker y el ratón Taipan.

Estos dos periféricos son ideales para personalizar vuestro PC o Mac por dos principales motivos: cuentan con la calidad que caracteriza a todo el catálogo de Razer e incluyen una serie de características fundamentales para el jugador por un precio más que ajustado. Se trata de una configuración sencilla y accesible para toda clase de usuarios, pero siempre podemos fijar nuestras miras en modelos más avanzados: en el caso del Deathstalker la versión Ultimate hará las delicias de los más geeks con su pantalla, mientras que desde el Taipan se puede saltar al Ouroboros sin problema.

¿Qué es lo que tiene el teclado de Razer para ser tan apreciado por los gamers? Obviamente, lo que más llama la atención es el tacto de sus teclas, de tipo chicle. Esta característica hace que cada pulsación sea más precisa que la de los clásicos botones mecánicos, quizá demasiado sensible para algunos dedos, permitiendo que os desplacéis con velocidad a lo largo de su superficie y, gracias a la protección anti-ghosting, sin problemas de respuesta. Su estructura compacta no influye directamente en los juegos, pero aquellos que hayáis usado diferentes teclados sabréis lo difícil que resulta limpiarlos cuando se acumula la suciedad entre las juntas. El efecto de tecla muerta es un auténtico quebradero de cabeza para los jugadores hardcore y con este diseño se evita uno de los hándicaps más comunes de la mayoría de los teclados. A la mejora en respuesta también se le une un completo sistema de configuración de macros, capaz de grabar hasta diez diferentes tipos de acciones tanto desde el software Synapse 2.0 como desde el propio Deathstalker, que nos permite programarlo en tiempo real. Personalmente considero mucho más cómoda la primera opción, sin embargo siempre tendremos la posibilidad de modificar la configuración al momento, y sin salirnos del juego.

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En el caso del ratón Taipan los beneficios para el usuario son más directos que en el del teclado. El hecho de que se adapte tanto para zurdos como para diestros es un punto extra a su favor, sin embargo su rendimiento es el que se lleva todos los halagos. La combinación de su procesador ARM de 32 bits incorporado y su sensor láser 4G de 8200 ppp lo convierten en el todoterreno de los ratones, capaz de adaptarse sin problemas a cualquier superficie, siendo posible incluso ajustar el punto de elevación del sensor sin perder con ello la señal del sensor. Hemos probado su rendimiento en diferentes circunstancias -con alfombrilla, sin alfombrilla, en mesa de madera, mármol, plástico...- y en todas ellas la respuesta del ratón ha sido impecable, rastreando hasta el color de la mesa y calibrándose en el momento. Taipan es parco en funcionalidades extra, tan solo cuenta con dos botones extra que lo diferencian de un ratón normal, no obstante Razer ha preferido apostar por la simplicidad y añadir mayor sensibilidad y durabilidad, tanto a los botones como a la rueda de desplazamiento. En definitiva, tenemos ante nosotros un periférico sencillo, que destaca por su precisión y resistencia, dos elementos fundamentales cuando hablamos de accesorios gaming.

Visto así, Taipan parece el eslabón más débil de este combo. No se puede modificar la ergonomía, no amplía las posibilidades del jugador y apenas se alza por encima de la competencia. De hecho, si no sois muy exigentes ni siquiera notaréis la diferencia de respuesta frente a otros modelos. ¿Entonces por qué seguimos apostando por este dúo para los iniciados en el juego más competitivo? Razer se ha guardado un as en la manga para darle mayor valor a estos dos productos, y ese no es otro que la comunicación bidireccional entre ambos dispositivos. Gracias a este feedback inalámbrico podréis grabar macros del ratón Taipan en el teclado Deathstalker o seleccionar y configurar distintos niveles de precisión del sensor óptico, pudiendo cambiar completamente la respuesta con un simple botón.

Si estáis pensando probar algún producto especializado para vuestro PC gaming pero tenéis miedo de comprar un periférico que se os quede grande y no seáis capaces de aprovecharlo en su totalidad os recomiendo empezar con este dúo. Por separado son dos artículos perfectos para conseguir una mejor repuesta en los videojuegos, pero juntos son capaces de ofrecer una alto número de variantes. Con Deathstalker y Taipan en vuestro poder no habrá género que se os resista.

Sobre El Autor

Big Boss

Cocreador y exredactor de la revista Fase Extra Magazine. Antiguo administrador del blog Fase Extra. Fotógrafo, editor de vídeo, cortometrajista y buscador pasivo de oro. Disfrutando de los videojuegos desde la época de Amstrad CPC hasta la de Xbox One, y vuelta atrás. Defensor de Alone in the Dark (2008) y otras causas perdidas. Una vez tuve tiempo libre.